7 señales de que estás en una relación tóxica. Si las notas, ¡corre!

Advertisements



¡Oh, el amor! Cuando cupido nos flecha generalmente todo se vuelve rosa y sentimos que flotamos por los aires. Es normal que durante la etapa de enamoramiento queramos estar cada minuto con esa persona y seguir sus pasos…pero, ¡detente! Hay situaciones que podemos pasar como “normales” pero no son así. Ya sea desde el principio o no, si notas algunas de estas señales, significa que estás en una relación tóxica.

 

 

1. Confundes obsesión con amor
Es natural que si notas a tu pareja coquetear con otra persona o que le flirteen te invada el gusanillo de los celos, pero hay niveles. Cuando husmeas continuamente sus redes sociales para ver con quién habla o quién le da “like”, espías su teléfono móvil o quieres controlar cada uno de sus movimientos se trata de una obsesión y no de amor. La confianza mutua es base fundamental de cualquier relación sana.

 

 

2. Controla aspectos de tu vida
Querer poseer el control sobre casi todos los aspectos de la vida de tu pareja es enfermizo. Cuando te dice qué puedes vestir o no, tienes que “pedirle permiso” para salir, maneja tu dinero, interviene en tu trabajo o te obliga a dejar de frecuentar ciertas amistades, sin duda algo malo está pasando. Recuerda que nadie tiene poder sobre ti, a menos que tú se lo des.


 

3. Te hace sentir culpable
Cuando tu pareja te culpa por todas las cosas malas que le ocurren o suceden en casa, seguro estás tratando con un manipulador tóxico. Cuando en una relación sientes que nunca tienes la razón y que, por más que te esfuerces, siempre lo “harás mal” a juicio del otro, es síntoma de peligro inminente. Emplear tu energía en estar defendiéndote constantemente es nocivo.


 

4. Justificas sus malas actitudes
Si te trata mal porque está de mal humor o te humilla frente a familiares o amigos y le justificas por alguna razón, estás en un círculo tóxico. Nadie tiene derecho de insultar, maltratar o degradar a otro, así esté atravesando el peor de los momentos. Cuando inventas excusas para suavizar su comportamiento, te haces daño a ti.


 

5. Jamás le dices “no”
Tratar de complacer siempre a la pareja es un acto agotador y antinatural. Si no tienes ganas de preparar la cena o de ir a un evento social con gente que te desagrada es perfectamente comprensible que te niegues. Poner a un lado tus sentimientos e intereses para satisfacer al otro no es sinónimo de amor.


 

6. Huye cuando surgen problemas
Una de las mejores formas de saber si tu pareja siente verdadero amor por ti es que te apoye en los momentos difíciles. Es muy fácil amar cuando todo es maravilloso, pero si surgen problemas familiares, económicos, de salud, laborales o de cualquier otra índole y el otro desaparece, no se involucra o lo minimiza, solo está contigo por capricho u otras razones.


 

7. Quiere cambiarte
Todos somos seres únicos, con personalidades, gustos e intereses particulares. Ahora, si tu pareja no entiende eso y desea moldear tu forma de ser y vivir para convertirte en su ideal amoroso, estás en problemas. Está bien dejar de hacer algunas cosas dañinas (o negociar ciertas costumbres) por respeto a la relación, pero no modificar tu esencia. Si estás en una relación tóxica llegará un día en el que no sabrás quién eres.