7 hábitos que dañan tu piel y que debes evitar



Cuando somos jóvenes, tenemos poca conciencia de los efectos negativos a largo de plazo de cada cosa que hacemos. Con frecuencia, vivimos el momento y nuestro “yo” futuro es alguien tan ajeno a nuestra realidad, que rara vez pensamos en ello.

En el tema de la belleza y salud sucede lo mismo. No le damos mayores cuidados a la piel, ni siquiera a la piel de nuestra cara. Nuestro rostro y cuello, a diferencia del resto del cuerpo, están siempre expuestos a las inclemencias del tiempo, a los rayos solares y a la contaminación. Si a eso sumamos malos hábitos y la falta de cuidados, pagaremos las consecuencias tarde o temprano.

Aquí te damos una lista de malos hábitos que debes evitar si quieres tener una piel bella, sana y luminosa.

Beber alcohol y fumar

La nicotina bloquea la oxigenación de los tejidos al contraer los vasos sanguíneos, causando también que la piel reciba menos nutrientes. Tu rostro estará opaco y envejecido.

Por si lo anterior fuera poco, el hábito de fumar también causa arrugas alrededor de los labios, que serán muy notorias al paso de los años.

Por otra parte, el alcohol deshidrata. Si bebes alcohol con frecuencia, tu piel lucirá reseca y sin vida. Si este hábito se prolonga, tu rostro también comenzará a mostrar manchas rojas y vasos sanguíneos rotos.

Dormir sin limpiar el rostro

Incluso aunque uses poco maquillaje o ninguno, durante el día se acumula la suciedad en nuestra piel. Es en la noche cuando nuestras células hacen un trabajo de regeneración. Si no limpias tu piel para que respire, a la larga lo lamentarás. Respecto al maquillaje, también es importante que no utilices productos que ya caducaron, y procures usar sólo los que tienen ingredientes amigables con la piel, que no obstruyan los poros ni causen irritación.

Y no olvides limpiar y nutrir la piel del cuello también.

Desvelarte mucho

Sabemos que cuando eres joven, desvelarte por cuestiones de escuela o trabajo, o andar de fiesta en fiesta es parte de la vida, pero por desgracia, no dormir lo suficiente y en el horario adecuado (de noche) te pasará factura tarde o temprano. Según revelan los estudios, dormir mal reduce la capacidad de la piel para recuperarse del daño causado por el sol y acelera el envejecimiento.

Evita lo más posible desvelarte, por el motivo que sea. Tu piel te lo agradecerá.

Una alimentación alta en carbohidratos

Los azúcares procesados no sólo son enemigos de nuestra salud, también dañan directamente nuestra piel, pues se unen a las proteínas y disminuyen la firmeza y elasticidad, provocando inflamación celular, y debilitando y rompiendo las fibras de colágeno y elastina.

Además, los carbohidratos también contribuyen a la aparición de acné y rosácea, al aumentar la producción de andrógenos por un exceso de insulina.

Tomar el sol y no usar protector

A muchas personas les encanta tumbarse al sol y broncearse cada que tienen oportunidad. Pero si te interesa conservar tu piel sana y hermosa el mayor tiempo posible, debes de huir del sol. Y no basta con usar bloqueador cuando vas a la playa, también debes usarlo día a día. Los rayos solares destruyen las fibras de elastina y colágeno.

En pocas palabras, los baños de sol son la forma más efectiva de envejecer prematuramente.

Bañarte con agua demasiado caliente

El agua caliente no solo reseca la piel quitándole sus aceites naturales, también contribuye a la flacidez. Además, los poros se dilatan y eso puede causar inflamación.

Si debido al clima no puedes bañarte con agua fría, al menos úsala lo menos caliente que puedas, y concluye con un regaderazo con agua fresca, para al menos, cerrar los poros.

Tocarte, frotarte o pellizcarte mucho la cara

Las manos transportan suciedad y bacterias que no quieres tener en tu cara. Toda esa suciedad puede bloquear los poros y provocar puntos negros e incluso granos.

Frotarte el rostro, por el motivo que sea, provoca arrugas a la larga, y pellizcarte la piel causa inflamación. Cuida la piel de tu rostro evitando estos malos hábitos.