Face fitness y ¡nada de inyecciones! Un remedio antiguo que se está poniendo de moda



Observando las tendencias de rostro, muchas veces viene la idea de maquillaje natural y piel sana y luminosa. De ahí pensamos en cirugía o inyecciones, que desde el principio dan vértigo o crean desconfianza por el resultado. O cremas esenciales de última generación, que en vez de reafirmar tu mirada “te sacan un hojo”, el coste puede llegar a ser una barbaridad, y no sabemos si va a funcionar igual con tu tipo de piel.

Pensemos mejor, ¿realmente merecen la pena todas estas manipulaciones, si te crean incertidumbre y sacrificios?

Por ejemplo, para tener un cuerpo tonificado, necesitas entrenar los músculos, mantenerte en buena forma física y sin olvidarte del sistema limfático, ¿verdad? Pues en una cara hay más de 55 músculos y también se retienen liquidos (hinchazones, bolsas), y lógicamente si los músculos de la cara no se entrenan, se vuelven débiles y flácidos, lo que demuestra rasgos de envejecimiento y cansancio.

Face fitness es un conjunto de ejercicios y masajes para relajar músculos tensos y activar aquellos que se mueven poco. Al entrenar los músculos, se activa el sistema linfático, y se activan los músculos que mantiene la cara en un estado fisiológico normal y como resultado desaparecen o se reducen las arrugas, y el óvalo de la cara se hace mas firme.

Esté método de tratamiento tiene muchos años. Dicen que hasta Cleopatra hacia ejercicios con la mímica para cuidar su rostro. Lo bueno del pasado tiene que evolucionar y crear un buen futuro, el futuro rostro con eterna firmeza. Aqui os dejamos una serie de ejercicios que puedes hacer en tu casa y convertirlo en una rutina necesaria y eficaz:

  1. Postura

Aunque parezca extraño, pero una mala postura afecta directamente el óvalo de la cara. Muchas mujeres se enfrentan a un problema cuando aun siendo delgada, los mofletes de la cara no se van a ninguna parte. Toda la culpa es de la fuerza de la gravedad (aunque parezca gracioso) y la fisiología del cuerpo. Cuando se encorva, los músculos del cuello se relajan y la piel comienza a caer y colgar.

  1. Frente

Con los dedos medios sujetamos la piel de la frente al nivel del crecimiento del cabello, fijándola, como con un borde. Los hombros deben estar relajados, el cuello debe estar recto, los codos deben estar separados en diferentes direcciones. Tira de la piel de la frente hacia la parte posterior de la cabeza con los dedos, mira hacia abajo casi cerrando los ojos. Tensión fijada durante 10 segundos. Repetir 10-15 veces por la mañana y por la tarde todos los días.

  1. Mejillas

Este ejercicio de acondicionamiento facial tiene como objetivo tensar las mejillas y acentuar los pómulos. Tira los labios hacia adelante imitando un beso con fuerza. Al mismo tiempo presiona tus mejillas con fuerza (pero con cuidado) con las manos. Despues abrir la boca y sonreír lo más amplio posible. Al sentir tensión en las mejillas, aguantar así 15 segundos, relájandolas después. Hacer 15-20 repeticiones diarias por la mañana y por la noche.

  1. Ojos

Un ejercicio contra las arrugas alrededor de los ojos comienza con el hecho de que es necesario presionar los dedos índices y medios en las esquinas exteriores de los ojos. Cerramos los ojos e intentamos parpadear al mismo tiempo. Debe haber una sensación de que los dedos crean resistencia, lo que evita que la piel misma se contraiga con los músculos. Es necesario permanecer en la posición durante 15 segundos. Hacemos 20 repeticiones cada mañana y cada noche.

  1. Labios

Se consigue un efecto muy positivo en los labios y los pliegues nasolabiales, evitando la aparición de arrugas mímicas alrededor de los labios, evitando la caída de las comisuras de los labios con la edad. Hay que envolver los labios para dentro hacia los dientes, apretándolos con fuerza. Trata de sonreír, hasta sentirtensión en las mejillas. Presiona los dedos índices en las comisuras de los labios y muévelos ligeramente hacia arriba. Permanece en esta posición durante 10-15 segundos, repitiendo 20 veces al día por la mañana y por la noche.

  1. Papada

Junta las palmas y agarra el cuello de modo que los dedos meñiques queden debajo de la mandíbula inferior. Aprieta el hioides de modo que lo notes con las manos. Para seguir, presiona tu lengua en el paladar superior. Ten cuidado de no forzar la parte delantera del cuello. Haz 30 repeticiones rápidas por la mañana y por la noche todos los días.