Cómo prevenir naturalmente el resfriado de otoño/invierno



Humedad, bajas temperaturas y cambios repentinos del clima caracterizan la temporada de otoño y el inicio del invierno. Estas condiciones favorecen la proliferación de virus y afecciones respiratorias. Pescar un refriado en estas fechas es muy común. Prevenirlos del todo no es 100% posible, pero sí podemos tomar algunas medidas para evitarlos. Aquí te damos 6 consejos simples para aminorar los riesgos de contagio.

1.- Lávate las manos

Aunque parezca una recomendación muy obvia, no lo es. Lavarse las manos constantemente con agua y jabón es algo que olvidamos con frecuencia. También la técnica influye. El proceso debe durar, como mínimo, 30 segundos. Se debe frotar con jabón toda la piel, las palmas, el dorso y entre los dedos. A través de las manos se transmiten múltiples patologías. Por ello, hay que lavarse las manos después de tener contacto con otras personas, mascotas o tras ir al baño.

2.- Evita los sitios cerrados

Contagiarse de algún virus o afección respiratoria es más factible en los lugares donde se concentra mucha gente, como restaurantes, bares y discotecas. Lo mejor será evitar ir a estos espacios a puerta cerrada durante la estación. Igualmente, se recomienda airear las habitaciones en casa para que fluya aire limpio. Optar por recrearse en ambientes bien ventilados o al aire libre será una mejor alternativa.

3.- Escapa del estrés

La ansiedad, el agobio y el nerviosismo, síntomas del estrés, hacen mella en nuestro sistema inmunológico. Las preocupaciones debilitan el organismo y nos predisponen a pescar resfriados u otras enfermedades. Para evitarlo, realiza ejercicio físico de manera regular y emplea técnicas de relajación, como la meditación o respiración controlada. Dormir al menos siete horas continuas al día también contribuye al descanso que requiere el cuerpo.

4.- Hidrata tus fosas nasales

Un remedio natural que ayuda a prevenir resfriados durante el otoño y el invierno es mantener hidratadas las mucosas nasales. Cuando estas están muy secas, son más altas las probabilidades de pescar una gripa o virus respiratorio. El acceso a los gérmenes por esta vía es más pronunciado. Una forma de hidratación es realizarse lavados nasales a diario. Para ello, se utiliza agua de mar o solución fisiológica.

5.- Llénate de vitamina D

Durante la temporada otoñal e invernal, las horas de sol son más cortas y limitadas. El astro rey es el principal proveedor de vitamina D para el organismo, vitamina que activa y protege el sistema inmune. Para suplir la falta, se recomienda una dieta balanceada y rica en esta vitamina. Entre los alimentos que son una importante fuente de ella están los pescados azules, el queso y los champiñones. Como complemento nutritivo también se deben ingerir vegetales como la cebolla, ajo, brócoli y omega 3.

6.- Toma más agua, consume menos alcohol y deja el cigarrillo

Fumar tabaco y beber alcohol en exceso debilita el cuerpo y nos hace más susceptibles a sufrir resfriados, entre otras afecciones más graves. Para una hidratación óptima del organismo lo mejor es ingerir al menos un litro de agua al día. Esta cantidad debe duplicarse si se realiza esfuerzo físico. De esta forma también nos liberamos de toxinas.