Conoce estos potentes antibióticos naturales



Automedicarse de forma indiscriminada con antibióticos químicos puede ser negativo para nuestro cuerpo. Muchas personas desarrollan resistencia y cada vez es más difícil tratar infecciones bacterianas o de otro tipo. La naturaleza nos regala alimentos y plantas con propiedades antibióticas, antiinflamatorias o bactericidas. Aquí te presentamos siete potentes antibióticos naturales que sirven para prevenir y tratar enfermedades.

1.- Propóleo

El propóleo figura en el top de los antibióticos naturales. Se trata de una sustancia que las abejas obtienen de los árboles y que usan para revestir sus colmenas. Este compuesto se extrae de los panales y se comercializa en tiendas de herboristería o farmacias en diversas presentaciones. Extractos, esencias, jarabes y pastillas se emplean como antisépticos, antiinflamatorios y antivirales. Es potente para tratar infecciones respiratorias, acné, verrugas, sabañones y abscesos.

2.- Ajo

El ajo es un antibiótico natural muy efectivo que elimina los gérmenes patógenos y no altera las bacterias beneficiosas gracias a que contiene alicina y otros múltiples compuestos. Puede consumirse o aplicarse sobre la piel ante cualquier infección. Si tenemos problemas para consumirlo o digerirlo, podemos tomarlo en cápsulas.

3.- Miel de abeja

Aunque su efecto no es tan poderoso como el del propóleo, la miel de abeja es un antiséptico y antibiótico potente. Si se añade directamente a heridas infectadas, ayuda a su mejoría. También posee propiedades como expectorante, cicatrizante y energizante. Consumirla regularmente ayuda a prevenir procesos infecciosos.

4.- Jengibre

Esta raíz de amplio uso en la gastronomía también tiene varias propiedades medicinales. Las infusiones de jengibre son muy buenas para tratar y prevenir infecciones en la garganta o el intestino. Por otro lado, aunque elimina bacterias, el jengibre favorece la flora intestinal para proteger nuestro aparato digestivo y fortalecerlo. Se recomienda su consumo en crudo (rallado) con las comidas y en polvo para preparar tés.

5.- Limón

Además de ser una fruta imprescindible en la cocina, el limón se emplea desde la antigüedad para mejorar la salud. Su alto contenido en vitamina C y otras sustancias le otorgan propiedades curativas y preventivas, sobre todo en afecciones respiratorias y cuadros gripales. Pero es su cáscara la que alberga una gran potencia antibiótica. Para aprovecharla, se recomienda pelar los limones y consumir la piel congelada en pequeñas dosis en zumos, guisos y ensaladas.

6.- Semillas de pomelo

El descubrimiento de la efectividad de las semillas de pomelo como antibiótico es reciente. Tras una investigación científica, se descubrió que estas pepitas son eficaces para eliminar un centenar de cepas de hongos y alrededor de 800 bacterias y parásitos. El estudio fue publicado en la Revista de Medicina Alternativa y Complementaria y en él se asegura su acción antimicrobiana. En tiendas se comercializa el extracto de las semillas.

7.- Cebolla

Además de aportar sabor y aroma a las comidas, la cebolla posee múltiples propiedades que mejoran la salud. Se le considera un alimento que colabora en el tratamiento y prevención de parásitos y afecciones respiratorias. Por otra parte, su contenido en azufre elimina naturalmente toxinas. Sirve como un desinfectante que alivia bronquitis, gripes y faringitis.