Por curiosidad, morbo, interés real o simplemente por entretenimiento, las vidas de los miembros de la familia real de España siempre atraen la atención de la audiencia. Entre los aspectos interesantes está la evolución de cada uno de los integrantes de la realeza, el antes y después que evidencia el paso del tiempo y demuestra que algunas controversias tampoco se olvidan.
1. Juan Carlos I de España
El reinado de Juan Carlos I comenzó en 1975, dos días después de la muerte de Francisco Franco. Antes de asumir la Corona, cuando era príncipe, su altura, complexión atlética (practicaba varios deportes, como vela y esquí) y atractivo lo hacían un hombre muy cotizado. Tuvo varias relaciones con princesas y condesas europeas hasta que se casó con su actual esposa, Sofía, en 1964. A pesar de que el paso de los años ha dejado su huella, los rumores de infidelidad por su parte han continuado hasta hoy en día. En 2014, abdicó del trono tras hacerse público un escándalo de presunta corrupción. Desde 2020, reside en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos, en una especie de autoexilio.
2. Sofía de Grecia
Fue reina consorte de España desde 1975 hasta 2014, fecha en que abdicó su esposo, el rey emérito Juan Carlos I. Nacida en 1938, es la hija primogénita de los entonces príncipes de Grecia, Pablo I y Federica de Hannover. Creció entre Egipto y África del Sur y conoció a Juan Carlos en una boda en 1961. Su porte elegante y sobrio, que la hacía parecer toda una representante de la realeza europea, cautivó al entonces príncipe. Al año siguiente, se casaron y siguen juntos a pesar de los múltiples rumores de infidelidad y las acusaciones de corrupción contra el rey emérito. Actualmente, Sofía no ha perdido ni una pizca de la elegancia que la ha caracterizado toda su vida.


3. Infanta Elena
Es la hermana mayor del rey Felipe VI y vivió la mayor parte de su niñez y adolescencia en Zarzuela, para luego continuar su formación educativa en Nueva York, Estados Unidos. Tiene una licenciatura en Ciencias de la Educación e incluso ha trabajado como profesora. En su juventud, tuvo que enfrentar duras críticas de los medios de comunicación tanto por su físico como por su estilo. Decían que no era una “belleza típica” y la calificaban de “patito feo de la familia”, además de criticar su forma de vestir, bastante relajada. Aunque Elena actualmente no es un miembro activo de la familia real como tal, en ciertas ocasiones cumple con deberes de la Corona cuando lo solicita el rey. En esos momentos, ha demostrado que su estilo ha mejorado mucho con la edad.
4. Infanta Cristina
La infanta Cristina tuvo una infancia y adolescencia privilegiadas gracias a su estatus real de Borbón y se graduó como internacionalista. A diferencia de su hermana Elena, Cristina sí era considerada “atractiva” para los estándares de la prensa y era elogiada por su cabellera rubia y su porte atlético. Lo único que era objeto de críticas era una verruga que tenía cerca de la nariz, la cual eliminó hace muchos años. Actualmente, Cristina sigue viéndose muy bien, aunque sus apariciones públicas son escasas porque está apartada de la familia real y de los actos relacionados con la Corona, y ha fijado su residencia en Grecia. Esto ocurrió después de que su hermano, el rey Felipe VI, le retirara su título de duquesa de Palma de Mallorca tras ser imputada en 2015 por un delito fiscal en el sonado caso Nóos.

5. Felipe VI
Es el actual rey de España, jefe de Estado y capitán general de los tres Ejércitos, y ostenta la máxima representación de España en las relaciones internacionales. El tercer hijo y único varón del rey emérito Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia tiene una estatura de 1,97 metros que, en su juventud, junto con su complexión atlética, cabello oscuro, ojos claros y rasgos varoniles, lo convirtió en uno de los solteros más cotizados de la realeza europea. De hecho, tuvo varias parejas antes de su actual esposa, Letizia, y un par de ellas eran modelos. Actualmente, el rey sigue mostrando un porte imponente, aunque más maduro, gracias a que se ha dejado las canas y, de vez en cuando, la barba. Según los estándares de la prensa rosa, sigue siendo un “rompecorazones”.
6. Letizia Ortiz
La periodista, nacida en una familia plebeya, se convirtió en reina consorte en 2014, cuando su esposo, Felipe VI, asumió la Corona tras la abdicación de su padre. Antes de casarse con el entonces príncipe de Asturias en 2004, desarrolló una importante carrera en el periodismo en ABC, la Agencia EFE, CNN+ y Televisión Española. Antes de formar parte de la realeza, era considerada una mujer atractiva y con un estilo típico de las reporteras que salen en televisión. Sin embargo, los analistas afirman que su apariencia ha mejorado con la edad gracias a un estilismo más elegante y refinado, aunque otros critican que, según rumores sin confirmar, se haya realizado algunos retoques estéticos que le han cambiado un poco el rostro.

7. Princesa Leonor
La primogénita del rey Felipe VI y Letizia nació en 2005 y, cuando asuma la Corona, se convertirá en la primera reina de España desde Isabel II, cuyo reinado terminó en 1868. Desde que nació, ha estado en el ojo público y los medios siempre destacaron que era una niña de apariencia muy dulce y bonita, con cabello rubio y ojos azules. Sin embargo, los medios pueden ser injustamente implacables y, durante su adolescencia, tuvo que escuchar críticas por tener los dientes torcidos. Hoy en día, este “problema” ha sido corregido y la princesa muestra una imagen sobria y elegante, además de un físico fuerte gracias a su paso por la academia militar.
8. Infanta Sofía
La infanta Sofía es la segunda en la línea de sucesión al trono español, después de la princesa Leonor. Al igual que su hermana, era considerada una niña rubia, bonita y angelical, que se veía más risueña que Leonor en los actos públicos. Esto sigue siendo destacado hoy en día, pero quizás se deba a que ha llevado una formación más relajada por no ser la próxima reina. Sofía tiene una estatura de 1,75 metros, lo que la hace más alta que su hermana e incluso que su madre. En cuanto a su estilo, aunque mantiene la elegancia que debe caracterizar su papel, es un poco más desenfadado que el de su hermana.
