“Me siento muy joven. Mi vida no da para escribir un libro, sino cuatro”. Así lo afirmó Ramona Gorráiz, la influencer fitness española que a su edad deja a todos sus seguidores impactados por su saludable figura y su piel tersa, que es la envidia de muchos. Con una presencia en las redes sociales que no para de crecer, Ramona publica sus rutinas de ejercicio, de belleza y hasta colaboraciones con marcas de suplementos saludables. Si todavía no la conoces, acá te la presentamos.
Cuidarse para cuidar de otros
Esta simpática mujer nació en Pamplona en 1941 y cuenta que desde siempre se ha sentido atraída por los deportes; a la vez, siempre quiso ser una mujer independiente y explorar áreas que antes eran comunes en los hombres. Comenzó a ir al gimnasio gracias a su esposo (ahora fallecido), quien era deportista. Con él se puso de acuerdo para organizar sus horarios para que cada uno pudiera ir a entrenar, pero tuvo que dejar de ir cuando uno de sus dos hijos sufrió un accidente. Sin embargo, este evento también le dio a entender que debía hacer del deporte una parte fundamental de su vida: “Si yo no me cuidaba, no lo podía cuidar a él”.

Inicios improvisados, pero efectivos
Ramona relató que al principio realizaba ejercicios de fuerza en su casa para poder apoyar a su hijo lesionado, no por estética. Así, aplicaba algunos de los entrenamientos que había aprendido en el gimnasio con los implementos que tenía a mano: se movía lo más que podía, subía y bajaba escaleras con garrafas de agua de cinco litros, realizaba levantamientos con objetos pesados y, al notar que esos ejercicios le funcionaban, continuó aplicando la rutina el mayor tiempo posible.

Ramona, la influencer
Con el paso de los años, Ramona logró una figura tonificada, saludable y que denota bienestar. Gracias a las redes sociales, se convirtió en una influencer en su cuenta de Instagram, @ramona_gorraiz, donde al momento de escribir este artículo tenía más de 300 mil seguidores. La pamplonesa sigue una rutina semanal con ejercicios adaptados a cada parte del cuerpo. Va al gimnasio todos los días, a excepción de los fines de semana. Tras cada entrenamiento, cumple con un baño turco de 15 minutos y posteriormente se sumerge en agua fría hasta la cintura durante 10 minutos.

Una piel envidiable
La octogenaria también es símbolo de una piel lozana, y es que muchos comentan que no tiene casi líneas de expresión ni arrugas para su edad, y ella no se ha guardado el secreto. “Colágeno, colágeno, colágeno… todos los días. El colágeno es el que producimos dentro, no con cremas. Hay que alimentar el colágeno interno, sobre todo por la noche”, afirmó Ramona, quien ratificó que no existen secretos para la longevidad, sino que es importante cuidarse tanto por dentro como por fuera: alimentación balanceada, mucha actividad física, especialmente a partir de los 40 años, y una actitud positiva. También resaltó que no todo es cuestión de suerte, sino de constancia y disciplina. Anima a quienes aún no realizan ninguna actividad física: nunca es tarde para empezar.

Comenzar a cualquier edad
“A partir de los 40, todavía estás a tiempo de construirte para llegar a los 80 y tantos como yo. Lo que no puedes hacer es empezar a los 70 y esperar el mismo resultado. Que sí, que puedes empezar, claro que sí, pero no es igual. Y además, siempre lo repito: lo más importante no es tener un cuerpazo. Lo importante es el ejercicio para tener salud: para no vivir con dolores de espalda, lumbares, artrosis”, dijo en una entrevista. Ramona promueve un mensaje aleccionador para los adultos mayores: “Cuídate para que no tengan que cuidarte. Yo me cuido para que mis hijos no me tengan que cuidar a mí. No quiero que ellos tengan que pasar por lo imposible”.