≡ Codependencia de alto funcionamiento: qué es y cómo afecta a las mujeres 》 Her Beauty

Codependencia de alto funcionamiento: qué es y cómo afecta a las mujeres

Advertisements

Es normal preocuparse por el bienestar de los demás. Se le llama empatía y contribuye mucho a una sociedad más justa y armoniosa. Sin embargo, el problema comienza cuando empezamos a atender prioritariamente las dificultades ajenas por encima de las propias. Involucrarse excesivamente con los estados emocionales, los resultados, las circunstancias, las relaciones y las finanzas de las personas del entorno, en detrimento de la propia paz interior, es una conducta que los especialistas llaman codependencia de alto funcionamiento (CAF) y, afirman, las mujeres suelen ser quienes más presentan este patrón.

Identificar la CAF

¿Cómo se puede determinar que estamos ante un caso de CAF? Primero, sientes que eres, o realmente eres, la responsable de solucionar todos los contratiempos, bien sea en casa o en el trabajo, y piensas o sabes que, si no eres tú, nadie más lo hará de forma efectiva. Piensas constantemente que los resultados positivos solo son posibles si estás involucrada. No existe tranquilidad mental; los problemas de otros no te dejan en paz y te sientes obligada a resolverlos. Esto también afecta al cuerpo, porque somatiza tanta presión externa con dolores o malestares.

Peso en los hombros

Por supuesto, es normal que una amiga llame a otra para pedirle un consejo, ayuda, asesoría o intervención, o que un colega solicite asistencia en aspectos que desconoce. Se trata de solidaridad y respeto. Pero se transforma en codependencia de alto funcionamiento cuando se asume exageradamente la resolución de esos problemas. Ayudar a alguien más se vuelve prioritario, sin importar las dificultades propias; asumes, con los ojos cerrados, que es tu responsabilidad velar por el bienestar del otro. Llega un punto en el que no puedes dormir ni descansar, el estrés te alcanza y, así, tu desempeño en cualquier aspecto de tu vida se desvanece, con consecuencias peligrosas para la salud física y mental.

Señales de alerta

Otras señales de alerta, o red flags, que puedes notar son que la dependencia emocional no tiene límites claros, minimizas los propios problemas porque no “son tan importantes” como los del otro, hay autosacrificio y autoabandono, y estás en un estado constante de preocupación. La forma en la que la codependencia emocional impacta a las mujeres es preocupante, pues se presenta de la siguiente manera:

Baja autoestima

Al punto de que la mujer requiere validación y aprobación externas para poder sentirse bien. Ello deriva en asumir la solución de los problemas de terceros como un modo de logro, dejando de lado sus verdaderas necesidades.

Loading...

Falta de identidad propia

Aquí la mujer vive a través de las experiencias de sus parejas, familiares o amigos, ignorando sus propios proyectos y planes, y dibujando un futuro incierto.

Posibilidad de maltrato

Muchas veces la mujer acepta ser blanco de agresiones y maltratos por temor a “no quedar mal ni decepcionar” a la persona a quien brinda ayuda, un panorama muy peligroso que abre las puertas a la violencia de género.

¿Qué se puede hacer?

Lo principal es entender y aceptar que es fundamental cuidarnos a nosotras mismas, porque nadie más lo hará. Dar prioridad a los problemas propios, mantener un estado mental de paz y no ofrecer más de lo que podemos dar son elementos vitales para no sufrir codependencia de alto funcionamiento. Las mujeres actuales tienen una responsabilidad consigo mismas, y eso forma parte de la evolución dentro de la sociedad. Atrás quedaron los mitos de que ellas son quienes deben resolver los problemas del hogar o quienes ocupan cargos subalternos en las oficinas y que eso las hace menos que sus pares masculinos. La CAF es un término que no solo está presente en las relaciones de pareja, sino también en el ámbito laboral, por lo que es importante educarse sobre el tema y contar con las herramientas necesarias para actuar oportunamente.

Advertisements